lunes, 31 de enero de 2011

AMOR GAY - por Arturo Pérez-Reverte

AMOR GAY

Nunca antes me había fijado en la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por Venecia. Los encuentras caminado por los puentes, a la orilla de los canales, cenando en los pequeños restaurantes del casco viejo. No suele tratarse de dúos espectaculares, sino todo lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado. Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios.
Pensaba en todo eso el otro día, a bordo del vaporetto que cubre el trayecto de San Marcos al Lido. Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verdegris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los ví cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia.
Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa. Largas adoslescencias dando vueltas por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad.
La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone empastillados, reinonas escandalosas y drag queens de vía estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se autoconfine a la alternativa cutre de la sauna, la sala X, la revista de contactos y la sordidez del urinario público.
A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama. Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura.
Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo. Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuantos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas.

Arturo Pérez-Reverte


Espero que hayáis disfrutado de este texto. Yo lo hice.
Gato Periodista

martes, 25 de enero de 2011

Anuncio gatuno de Noruega

Hola gatines. A ver si os gusta este anuncio de Noruega que he encontrado mientras trasteaba por el Callejón. ¿Es tierno o es tierno?

Gata Madre

domingo, 23 de enero de 2011

Testimonio escrito (I) - Rosa de Montevideo (Uruguay)

¡Hoy es un gran día! Desde Uruguay nos llega el primer testimonio escrito para Tu Vida Va a Mejorar. Lo manda la gata Rosa, y nos explica cómo las verdaderas familias son las que se quieren y aceptan como son, y no las que se silencian unos a otros y usan el amor como herramienta de opresión. ¿A que ser'ia maravilloso que todas las madres fueran como Rosa?

Gata Confesora


Hace aproximadamente tres años que nuestro hijo (tenía entonce 19 años) nos dijo, a mi primero y luego a su papá, que era gay. No fue fácil y el impacto fue fuerte, pero afortunadamente el amor pudo más. Solamente lo abracé y conteniendo el llanto le expresé todo mi apoyo. Tuvimos un diálogo corto pero rico. Pasaron los días y en mi cabeza seguía resonando aquel "Mamá soy gay". Los papeles se invirtieron, la angustia y la culpabilidad me ganaron y mi hijo pasó a ser mi contención. Vinieron las preguntas... el porqué, el como, el cuando te diste cuenta y cómo yo, su madre, no me había percatado...etc, etc. Todas mis preguntas e inquietudes fueron respondidas por él, una a una con gran paciencia. El poder hablar con él me daba mucha tranquilidad pero no calmaba mi culpabilidad a pesar de que me repetía una y otra vez que nosotros, sus padres, no éramos responsables de su condición sexual. Y aún quedaba hablar con mi esposo... pero le pedí a mi hijo que no lo hiciera hasta que yo no me sintiera lo suficientemente fuerte.
Pasaron los días y decidí que lo mejor y lo mas sano era informarme sobre qué era la homosexualidad, sus causas, su proceso, etc etc. En realidad tenía claro que nunca me había ocupado del tema y que si bien no sentía rechazo hacia los homosexuales, tampoco había indagado en el asunto. Todos hablamos acerca de la homosexualidad y los homosexuales y muchas veces con gran liviandad emitimos juicios duros y apresurados. Así vinieron los días de consulta a psicólogo, psiquiatra, sexólogo y por supuesto que también cayó en la redada "internet" (leí, leí, leí, leí, me puse en contacto por escrito con grupos de padres con hijos gays, etc, etc). Lentamente mi mente y mi corazón se fueron aclarando y así llegó el momento de hablar con su papá. Mi esposo lloraba amargamente...pero que alivio cuando le escuché decir: "Es mi hijo, es excelente hijo, buena persona, buen estudiante y lo quiero porque es mi hijo".
Con el tiempo conocimos a su pareja, su primera pareja. Estoy escribiendo esto y me sonrío. Por aquellos días para mi todo era asombro. Que creemos nosotros, los heterosexuales, que son una pareja de gays? Por lo visto en mi cabeza existía la idea de que eran bien diferentes a los heterosexuales. Nada mas alejado de la realidad. Día a día pude ir comprobando que eran una pareja, realmente una pareja y que los unía el afecto, el respeto, los gustos comunes, etc, etc....igual que a los heterosexuales. Vaya descubrimiento, pero para mi lo fue.

Afortunadamente los momentos mas difíciles ya pasaron. Siempre tuve claro que no quería perderme el disfrutar del crecimiento personal de mi hijo ni de su compañía y en esa dirección traté de llevar adelante mis palabras y mis acciones. Somos padres y como tales, opino, debemos comportarnos. Es nuestro deber hacer el esfuerzo por comprender y guiar a nuestros hijos aunque esa actitud nos implique revisar o rectificar nuestro pensamiento. También es nuestro deber respetarlos y hacer que ellos nos respeten, pero para ello creo que es necesario permitirles ser ello mismos y no pretender que sean una extensión de nuestros sueños o una reivindicación de nuestras frustraciones. Por eso me atrevo a sugerirles a aquellos padres que atraviesan una situación semejante a la que nos tocó atravesar a nosotros, que no pierdan a sus hijos, nada hay mas importante que ellos. Que no se pierdan el verlos felices. Que valoren el coraje que tienen al querer vivir de acuerdo a lo que son, homosexuales, y también el coraje y la confianza que tienen en nosotros, sus padres, al contarnos su situación.

Y a los jóvenes homosexuales, que no desistan de vivir de acuerdo a su condición. Creo que el límite de lo que es bueno o malo, de lo que es moral o inmoral está, justamente, en vivir una vida digna y en no causar daño a otros seres humanos. Buscar ayuda siempre que sea necesario, reconocer que todos los seres humanos en cualquier momento de nuestras vidas necesitamos de un apoyo porque no siempre podemos solos. Sincerarse con alguien de su confianza, padres, amigos, profesionales, etc. libera. Y tener paciencia mucha paciencia en caso de que decidan contárselo a sus padres, porque como en mi caso, los papeles se pueden invertir. También es bueno para este caso aconsejarle a sus padres que se informen y recomendarles lecturas o páginas de internet que sean serias y confiables.

Con el deseo de que ninguno baje los brazos porque tu vida va a mejorar,

Rosa
Uruguay, Montevideo





Miauuuu.:no dejes de mandarnos tus testimonios escritos a gataconfesora.tuvidavaamejorar@gmail.com o bien a tuvidavaamejorar@yahoo.es

domingo, 16 de enero de 2011

Ser Gato o Perro: es una elección o está en los genes?

A ver si se enteran esos perros! Que el que es gato, pues es porque nace gato; y el que es perro (pobrecito), pues porque perro nació! Gracias, gato Andrés por este entrañable video.

Miau-chos besitos, mis gatines!

Gata Madre


sábado, 15 de enero de 2011

Fases en la adquisición de la identidad homosexual

Mis estimados gat@s,

Interrumpo vuestro fin de semana con el deseo de haceros mención de este texto, extraído de un artículo sobre la actuación del pediatra frente al paciente homosexual. El extracto que he elegido describe las fases que sigue el nino/adolescente al darse cuenta de que es homosexual. Aunque un tanto anacrónico, el articulo entero tiene gran interés. No obstante es este texto el que yo seleccionaría para una lectura más recomendada a nuestro Callejón, por no decir obligada!
Disfrútenlo!

Prof. Miau


Estado I: Sensibilidad. El niño siente que es diferente, sin entender la razón de este
sentimiento. En la adolescencia temprana puede ser ya consciente de una orientación
sexual diferente, que incluyen sentimientos y conductas que serían consideradas
homosexuales.

Estado II: Confusión. El individuo utiliza varios mecanismos para tratar de ignorar sus
impulsos homosexuales. En la adolescencia media puede tener algunas experiencias con
el mismo sexo, seguidas por períodos de culpa, reserva e introversión.

Estado III: Identidad asumida. Individuos que se identifican como homosexuales, aceptan
contactos con personas del mismo sexo y desean explorar la cultura homosexual.
Sin embargo, el individuo puede responder también aislándose, manteniendo en secreto
sus actividades homosexuales, y mostrándose como heterosexual para ser aceptado por la
sociedad. En esta etapa tiene un alto riesgo de sufrir una depresión, que incluso lo puede
llevar al suicidio.

Estado IV: Compromiso. El individuo mantiene experiencias satisfactorias, se autoacepta.
En esta etapa se produce lo que en inglés se denomina "coming out", la revelación de su
identidad homosexual. Algunos investigadores han postulado que existen una serie de
pasos en este proceso de la revelación, es decir, que el individuo se autorreconoce como
homosexual, se revela como tal a los otros, socializa con otros homosexuales, se produce
una auto-identificación positiva, se integra y se acepta. Este proceso no es propio
solamente del adolescente homosexual, también lo viven de una forma similar sus padres
.Debemos ser conscientes también de los riesgos, dolor, angustia y temor, que
experimenta el adolescente homosexual cuando pasa por este proceso.

Fuente: Troiden, 1979, 1988 (artículo completo: http://www.equidadecuador.org/es/todo/ATT1121342073-1.pdf)

martes, 11 de enero de 2011

Familias gatunas (2)

Otra familia de gatines para alegrarnos el dia... ¡Y tienen un perro! pero ese no muerde :)



¡Muchos miaus a tod@s!!!

Gata Madre

lunes, 10 de enero de 2011

LA HOMOFOBIA COMO TRASTORNO PSICOLOGICO (PARTE 6/6)

Preguntas y curiosidades (segunda parte)

9. ¿Pero no es la homosexualidad una enfermedad?
No, no lo es. Solo aquellos que sufren de homofobia, en su intento por naturalizar su trastorno, te dirán que es una enfermedad. ¿De donde sacaste esa idea?
10. ¿Pero no están los homosexuales obsesionados con el sexo?
No, no lo están. Solo aquellos que sufren de homofobia, en su intento por naturalizar su trastorno, difunden este tipo de fantasías. Como en todo grupo humano, encontraras todo el espectro del apetito sexual, desde aquellos con "pocas ganas", hasta aquellos "siempre listos". Exactamente igual que en la población general. Por cierto, de donde sacaste esa idea? ¡Pareciera que no conoces gente gay de carne y hueso!

11. ¿Pero no es una vagabundería?

Primero una enfermedad, ahora una "falla de la voluntad". Las personas que sufren de homofobia buscarán cualquier argumento para convencer al resto del mundo de que la homosexualidad no debería existir. Acéptalo: la homosexualidad es una de las tantas expresiones de la sexualidad humana (y del sexo en general). Ha estado desde siempre, visible o no, y el gran cambio es que, finalmente, el colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) está logrando derechos reclamados desde hace al menos dos siglos (del mismo modo como las mujeres o los negros lograron los suyos tras una larga lucha social).

La orientación sexual, cualquiera que ésta sea, se le impone al individuo (¿acaso podrías dejar de ser heterosexual?). Simplemente pasa, como resultado de muchos factores. Por tanto, no se puede elegir, menos modificar. Reconociendo esto, el cristianismo pretende que los homosexuales elijan la abstinencia y el celibato. Curiosamente, son los sacerdotes católicos, muchos de ellos heterosexuales, los que nos muestran que renunciar a la sexualidad, un aspecto básico de la dimensión humana, es un gran autoengaño.

Cualquier argumento que uses en contra de la homosexualidad se basa en una decision hecha de antemano, a saber, que la sociedad occidental, por razones históricas, decidió que era algo que debía prohibirse. Fue a partir de ésto que fueron surgiendo los intentos por justificar esa decisión. Antes de seguir esgrimiendo argumentos, revisa lo que sientes frente a los homosexuales y la homosexualidad, alli encontraras las inquietudes que debes responder. Hazte cargo de tus emociones antes de arremeter contra los demás.

Cuando los psicólogos estudian la homosexualidad de manera objetiva, lo que encuentran es que los gays son personas normales y corrientes, eso sí, con un problema más que el resto del mundo: el odio de algunos, o sea, la homofobia que ha invadido a muchos en esta sociedad.

12. ¿Y que pasa con aquellos profesionales de la salud mental que dicen que la homosexualidad sí es una enfermedad?
Primero chequea si son profesionales de la salud mental. Si lo son, chequea si están actualizados y si han recibido entrenamiento en sexualidad humana. Ningún profesional de la salud mental que siga los lineamientos actuales de su gremio puede afirmar tal cosa; no como profesional, en todo caso.

Recuerda que un profesional de la salud mental es, por encima de todo, un ser humano. Como tal, vive los mismos procesos que cualquier otra persona; tiene opiniones, pasiones y, en general, una historia como todo el mundo. Algunos profesionales de la salud mental sufren de homofobia, pero esto no hace que sus opiniones sean una teoría que deba ser defendida. Los gremios tienen estándares que los profesionales deben cumplir para limitar sus prejuicios personales.

Ninguna de las más reconocidas organizaciones de la salud mental del mundo reconoce a la homosexualidad como una enfermedad. De hecho, algunas proponen la importancia de tratar la homofobia desde una perspectiva psicosocial. Este sitio web se inscribe en esa línea.

13. ¿No hay teorías que dicen que la homosexualidad es una enfermedad?
Más que teorías, son intentos por justificar los prejuicios de un grupo, el de aquellas personas aquejadas de homofobia. Que ninguna de ellas encuentre apoyo en los datos empíricos permite plantear que, cuando las personas padecen de homofobia usan su inteligencia para justificar el rechazo a lo que no aceptan. Por eso en una discusión van saltando de argumento en argumento en contra (aunque sean incongruentes entre si), como si sacaran cartas de debajo de una manga. Estas serian las capas "intelectuales" de un problema que, en definitiva, tiene que ver con una reacción emocional profunda. Así, una gran pregunta de investigación podría ser "por que a algunos les angustia la diversidad sexual?".

A propósito de esto, ¿te has preguntado por qué casi nadie se interesa por estudiar la heterosexualidad? ¿Cómo es que una mayoría termina atraída por otro sexo? En un mundo libre de homofobia, todas las orientaciones sexuales serían objeto de investigación. Mira esta cita de uno de los pilares del estudio de la sexualidad:
"ni siquiera el interés sexual exclusivo del hombre por la mujer es algo obvio, sino un problema que requiere esclarecimiento" (Sigmund Freud, Tres ensayos para una teoría sexual).


14. ¿Y qué hay de esa teoría según la cual la homosexualidad sería el resultado de una madre dominante y un padre ausente?
La sexualidad humana no ha sido explicada exhaustivamente por ningún modelo específico. Alguien que plantee esa relación desconoce sus complejidades y la diversidad de factores que condicionan la elección del objeto sexual (orientación sexual), el género, la ejecución de una conducta sexual y el desarrollo de una identidad sexual. ¿Conoces todos los tipos de explicaciones que se han dado a la conducta sexual? El mito de la madre dominante y el padre ausente no es el único, y ni siquiera es el mejor. Tienes todo el derecho de burlarte de quien diga semejante cosa, especialmente si pretende hacerlo pasar como una teoría científica.

15. ¿Por qué si soy homosexual creo que eso está mal?
Porque sufres de homofobia internalizada. Estás clasificando tu experiencia de acuerdo a categorías que te han inoculado desde pequeño, pues procedes de una cultura que promueve la homofobia. Pregúntale a tu cuerpo si lo que sientes está mal, verás que su respuesta es otra.


16. ¡Pero yo quiero dejar de ser homosexual! ¿Por qué?
¿Te has preguntado por qué no pasa lo contrario? ¿Por qué un heterosexual no se pregunta por su identidad sexual? ¿Por qué la gente no pide convertirse en bisexual y tener más opciones, por ejemplo? El heterosexismo es el prejuicio según el cual la heterosexualidad es una norma universal. Si crees esto, obviamente, te estarás aplicando unas categorías opresivas que te hacen creer que estás mal. En esta vida hay cosas que se pueden cambiar y cosas que no. La orientación sexual, hasta donde lo muestran las investigaciones, no se modifica con la voluntad ni con ningún tratamiento. Como has incorporado una jerarquía homofóbica te sientes en desventaja y quieres ocupar el lugar que consideras privilegiado en esta sociedad. Necesitas ayuda para aceptarte. Ser tu mismo no solo te hará sentir mejor; además te permitirá protegerte de otras personas que quieran abusar de ti diciéndote como deberías ser. Aceptarte a ti mismo también es la mejor estrategia para tener una sexualidad saludable.

17. ¿Por qué es tan difícil ser homosexual?
La mayor dificultad procede de la homofobia y de la homofobia internalizada. Los que sufren de homofobia, en su intento por demostrarse que están en lo correcto, hacen lo que sea para encontrar pruebas favorables. Por ejemplo, te impiden tener espacio para una relación de pareja, con lo que te obligan a vivir de manera clandestina. Luego toman el resultado, tu vida sexual oculta, como una prueba de lo difícil y lo enfermo de ser homosexual. Alguien afectado por la homofobia se paga y se da el vuelto.

También verás que tú mismo podrías estar saboteando tu bienestar, como parte de los efectos de la homofobia internalizada. Cuando superes este problema verás que los conflictos de pareja y las dificultades en el amor son inherentes a la condición humana, y no exclusivos de la homosexualidad. Recuerda tienes todo el derecho a ser feliz y venciendo la homofobia estarás más cerca de lograrlo.

18. ¿Y entonces por qué existen tratamientos que pretenden curar la homosexualidad?
Porque el resultado de la homofobia han sido algunas tecnologías para eliminar la homosexualidad. Así como los nazis inventaron los campos de concentración y las cámaras de gas porque creían en la superioridad de la raza aria, los profesionales de antaño, tomados por la homofobia, diseñaron tratamientos que hoy se sabe son peligrosos y que, por encima de todo, no convierten a nadie en heterosexual. En el mejor de los casos, producen homosexuales reprimidos y con culpa de ejercer su sexualidad.

¡No te dejes confundir! Hay una pequeñísima proporción de heterosexuales que tienen conductas homosexuales por diversas razones. La terapia no los transforma en heterosexuales, solo les permite ejercer la sexualidad que es natural para ellos. Una buena terapia es aquella que te ayuda a dar lo mejor de ti.

Chequea las credenciales del terapeuta al que solicitas ayuda. Tienes el derecho de preguntar si el profesional está actualizado; si sabe que hay que ayudar a los gays, las lesbianas, los bisexuales y los transexuales a ser ellos mismos.

19. ¿Por qué después de leer todo el contenido de esta página sigo defendiendo una imagen negativa de los homosexuales?
Quizás la homofobia te ha invadido por completo. Considera seriamente conversar con un profesional de la salud mental libre de homofobia para saber exactamente qué te pasa.

Fuente: http://homofobia.org/index.html


Espero que este ensayo les haya resultado intresante y de ayuda.

Profesor Miau